Sobre la defensa soviética y el mito del general invierno

Dentro de varias discusiones, suele exponerse que Alemania, específicamente la Operación Barbarroja, fracasó por el invierno y por lo tal su resultado se decidió meramente por un factor estacional. Sin embargo, este hecho poco tuvo que ver en el fracaso operacional de Barbarroja, la cual, de hecho, culminó en agosto de 1941, precisamente cuando el invierno aún no había llegado. Pero se preguntarán ¿Cuáles fueron entonces las razones que llevaron al fracaso de Barbarroja? Para responder esta pregunta tenemos que tratar varios puntos.


¿En qué momento fracasa una operación?

El primero de ellos es el siguiente ¿En qué momento una operación militar fracasa? La respuesta es simple, cuando se llega a un momento en que el nivel de desgaste de la misma es tal, que ya no es capaz de alcanzar o cumplir sus objetivos planteados o establecidos. Esto se conoce como el Punto Culminante de la ofensiva (PCO)

Conceptualmente podemos considerar que este punto culminante de la ofensiva (PCO) es la situación espacio-temporal en la que la superioridad del atacante resulta insuficiente para lograr, con razonable perspectiva de éxito, el estado final deseado (político, económico, militar) de mínima en los niveles Estratégico General y Militar y el estado final deseado militar en los niveles Operacional y Táctico.

(Barrales, 2013, p. 21)

La Directiva #21 u Operación Barbarroja tenía como objetivo estratégico principal destruir el grueso del Ejército Rojo estacionado en Rusia Occidental, ello, según los alemanes, traería consigo el colapso del aparato militar de la URRS y consecuentemente en la caída del régimen de Stalin. El objetivo final era alcanzar la línea Arcángel-río Volga-Astracán. Desde esta línea de vanguardia, la Luftwaffe tendría bajo su radio de acción los Urales y las posibles tropas remanentes del Ejercito Rojo que buscaran protección tras esta defensa natural y, a su vez, impediría cualquier ataque aéreo contra el territorio del Reich. Estos objetivos, según el Estado Mayor Alemán, debían de ser cumplidos en un plazo de 8 a 10 semanas, tal como mencionaron Franz Halder y Erich Marcks.

…el Ejército podría necesitar como mínimo ocho semanas de operaciones de combate, quizás un máximo de once, para tomar Leningrado, Moscú y Kharkov, después de lo cual no se esperaría resistencia organizada soviética.

Willis, B (2005, p. 8)
Línea Arcángel-río Volga-Astracán

La defensa del fuerte Vaux. «Las Termópilas de occidente»(Se abre en una nueva pestaña del navegador)

Vale mencionar que Moscú no era un objetivo principal, tanto estratégico como operacional, de la Directiva 21 . Se hacia especial énfasis en que tomar la ciudad solo sería posible si se cumplían los demás objetivos, como capturar la ciudad de Leningrado y también Kronstadt:

Sólo después de completar estas operaciones ofensivas, que deberán ser seguidas por la captura de Leningrado y Kronstadt, se continuarán las operaciones ofensivas con el objetivo de ocupar el importante centro de comunicaciones y de fabricación de armamento, Moscú.

Directiva 21

Para cumplir estos objetivos, los comandantes operacionales alemanes debían llevar a cabo operaciones basadas en la guerra de movimientos que, mediante formaciones motorizadas y acorazadas excepcionalmente poderosas, debían crear grandes bolsas de tropas soviéticas enemigas que debían ser reducidas por la infantería.

Directiva No 21 Operación Barbarroja

¿En qué momento fracasó Barbarroja?

Habiendo dicho esto, podemos ya preguntarnos ¿En qué momento fracasó Barbarroja?  Barbarroja, era una operación estacional y por lo tal sus objetivos debían ser cumplidos precisamente en un plazo establecido. Por ello, de acuerdo con los estudios del Estado Mayor alemán sobre los factores geográficos, económicos y militares, esta operación debía iniciar a mediados de 1941, en pleno verano, para terminar a finales de agosto del mismo año. Sus preparativos estuvieron finalizados en mayo y fue lanzada el 20 de junio. Ninguna ofensiva alemana durante la guerra fue lanzada en primavera y esto fue porque era una estación extremadamente lluviosa.

Ya se habló de que los objetivos debían ser cumplidos en 10 semanas, pero siendo más específicos, el mayor alcance la operación debió darse en la sexta semana, es decir para el 2 de agosto, y alcanzar sus objetivos principales entre la 8 y 10 semana, esto es entre el 16 y 30 de agosto (Willis, 2005). Claramente abrían operaciones posteriores que podrían extenderse hasta octubre, pero estas eran menores, de persecución, de reducción y demás. Siendo así, fue agosto, aun verano, donde se decidía si Barbarroja había cumplido sus objetivos y por lo tal su éxito o fracaso.  Entonces ¿Para agosto de 1941, el Ostheer había cumplido los objetivos de Barbarroja? La respuesta es no.

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Precisamente para agosto, cuando se debían de haber ya cumplido los objetivos principales, la Wehrmacht no estaba cerca de alguno de ellos. De hecho, para inicios de septiembre, apenas el Grupo de Ejércitos Norte estaba estableciendo el Cerco de Leningrado, cuando ya se debía de haber capturado la ciudad semanas antes. El grupo de ejércitos sur, por su lado, se encontraba en dirección a Kiev, apoyado por el grupo de ejércitos centro. Esto, en concordancia con el objetivo principal de barbarroja, la destrucción del ejército rojo, puesto que, al sur, se encontraba una gran masa de tropas.

El grueso del ejército estacionado en Rusia Occidental deberá ser destruido en operaciones audaces que involucren penetraciones profundas por medio de puntas de lanza acorazadas y deberá evitarse el repliegue de elementos capaces de combatir en los enormes espacios de las tierras rusas.

Directiva 21

Sin embargo, pese a que los ejércitos alemanes habían destruido un gran número de tropas soviéticas, la movilización general del ejército rojo fue capaz de incrementar de 5 a 10 millones de hombres entre junio y diciembre de 1941, cuando los planificadores de la Wehrmacht lo habían estimado imposible; por lo que el objetivo de destruir al ejército rojo no estaba cerca de ser cumplido. De hecho, Franz Halder, aseguró el 11 de agosto de 1941: “Al estallar la guerra calculábamos que el enemigo disponía de unas 200 divisiones. Hasta hoy ya hemos contado 360”.

Esto se suma a que la misma Wehrmacht se vio ante un gran desgaste, pues para agosto de 1941 su capacidad combativa había decaído en un 50%, siendo, por ejemplo, y estas son solo algunas cifras, que en la segunda mitad de agosto de 1941 había caído al 60% entre las divisiones de infantería, y al 50% entre las Schnelle Truppen. En materia de logística, para septiembre y octubre, se habían perdido cerca de 300 mil caballos y cerca de 74.000 camiones y coches de mando, motocicletas y tractores de artillería, de los cuales sólo se reemplazaron 7.300 en marzo de 1942 (Kroeller, Müller & Umbreit, 2000).

Entonces, por un lado, vemos que los alemanes habían alcanzado el punto de culminación de la operación, aún sin haber cumplido los objetivos fijados y, por otro, su ejército, tenía un desgaste sin precedentes, alcanzando así su PCO. Ambos, sin aun haber llegado el invierno.

File:Zhukov-LIFE-1944-1945.jpg
Gueorgui Konstantínovich Zhúkov, en 1944. Mente dentras del MP 41 Y DP 41

El Centro de Gravedad

Aquí es importante traer a colación el Centro de Gravedad. Siendo muy puntuales, este es un centro de fuerza, movimiento y capacidad, que, si es atacada, neutralizada o destruida, conducirá inevitablemente a la derrota del enemigo. Para los mandos alemanes, el propio centro de gravedad de su fuerza era el tiempo, puesto que, si no se cumplían los plazos establecidos, era seguro el colapso operacional y, por lo tal, el fracaso de la operación, ya que no se poseían los medios para una larga campaña de desgaste (Romero, 1979, p.32).

Por esto, los mandos alemanes decidieron invadir la URSS mediante una guerra breve y contundente que acabase rápidamente en una victoria decisiva. Según ellos, era necesario un choque meramente militar que tenía como objetivo destruir el ejército de campaña enemigo, lo que traería consigo el colapso del aparato militar de la URRS y consecuentemente en la caída del régimen de Stalin. Esto partió de un modo de hacer la guerra que venía desde la época del Gran Elector y que tuvo origen en las capacidades de Alemania y su falta de recursos naturales, así como sus desventajas demográficas: no había los recursos ni los efectivos para largas y prolongadas guerras de desgaste y esto lo sabían los soviéticos (Citino, 2018).

La incidencia del Studebaker US6 en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial(Se abre en una nueva pestaña del navegador)

En ese sentido se privilegiaba el choque militar, la concentración, el ataque sorpresivo y violento, pero dejaba de lado otros y aún más importantes objetivos, como los industriales y económicos. Así, los alemanes no afectaron los medios del enemigo para sostener la guerra y por esto el aparato político, industrial y económico de la URSS se encontraba operando competentemente. Un ejemplo de ello lo encontramos en la misma directiva 21, que de indicaba explícitamente que la Luftwaffe debía concentrarse en ofrecer apoyo táctico a las operaciones en tierra, y por lo tal las industrias rusas no debían ser atacadas. Esto, permitió a los soviéticos llevar a cabo uno de las mejores empresas de la guerra: el traslado de la industria a los Urales. 


MP 41 y DP 41

Puede pensarse que las victorias germanas al inicio de Barbarroja son una muestra en tanto del éxito de la Directiva 21, pero lo cierto es que pese a que hubo victorias locales y temporales, estas solo retrasaban lo inevitable; además, las pérdidas de ejército rojo eran cifras que se pudieron suplir con relativa eficacia y los medios para sostener la guerra fueron salvaguardados en los Urales, aun con los problemas que ello implicó. Sin embargo, el Ostheer tenía grandes pérdidas, las cuales, según Franz Halder eran tales que llegó a asegurar que la Wermacht no tendría nunca la misma fuerza que tuvo en junio de 1941. También puede pensarse que las “victorias” alemanas fueron a causa de que a los soviéticos les sorprendió tal ofensiva en mayo de 1941, aunque no fue tan así.

La respuesta a ambas incógnitas la encontramos en el “Plan de Movilización 41” (MP 41) y más tarde en el “Plan de Defensa Estatal” (DP 41). Este fue el plan de organización y movilización del Ejército Rojo ante una invasión de Alemania, puesto que a través de los servicios de inteligencia se sabía de un inminente ataque (Glantz, 2010, p. 25). En específico, ambos planes surgieron a partir de los estudios de las capacidades germanas, aplicados en dos juegos de guerra llevados a cabo en 1939 y 1941.

Mediante estos juegos de guerra, el Mando Supremo Soviético concluyó que los alemanes intentarían vencer al ejército rojo mediante una veloz y sorpresiva arremetida en la frontera, mientras se inclinarían por alcanzar Leningrado y Ucrania, antes de tomar Moscú. En todo momento Stalin tuvo presente que Hitler no podría mantener una guerra demasiado larga, mucho menos sin los recursos naturales del Donetsk y el Cáucaso, y sin el principal puerto soviético en el Báltico.

Supuestos del plan DP-41. Obtenido de https://ww2clash.com/dp-41.php

De este modo, el Mando Supremo soviético sabía cuál era la dirección que tomó más tarde la invasión alemana, y desde allí Guergui Zhukóv desarrolló el, MP 41 y luego el DP 41. Pero hay más aún, también se supo que una defensa adelantada soviética en la frontera llevaría a la URSS a la derrota, ya que allí sus fuerzas estarían muy expuestas (Glantz, 2010). Por ello el plan se centró en un punto clave, un plan defensivo, en un sentido estratégico, que consistió en una defensa elástica o en profundidad que hizo uso de las mayores virtudes la URSS: su profundidad estratégica y su gran demografía.

¿Pero, que es la defensa elástica o defensa en profundidad? básicamente consiste en colocar varias líneas defensivas consecutivas, cada vez más profundas, en lugar de una sola muy fortificada y adelantada. Por lo tal empuje inicial de un ejército se va perdiendo al tener que superar las distintas líneas defensivas. En el caso del MP 41 y el DP 41, el Ejército Rojo se organizó en dos “Escalones Estratégicos”: el primero de ellos conformado por entre 163 y 171 divisiones disponibles para tres frentes o escalones operativos, mientras que el segundo estuvo compuesto por 51 divisiones organizadas en 5 ejércitos soviéticos que fungieron como la reserva estratégica (Glantz, 2010, p. 30).

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De esta manera, el primer escalón estratégico se organizó en tres “Escalones Operativos”, los cuales estuvieron ubicados a lo largo de la frontera común con Alemania. El primer escalón operativo estuvo conformado por una fuerza relativamente ligera de cobertura que constó de 57 divisiones; estuvo ubicado en la frontera y, por lo tal, tenía la tarea de recibir el impacto de la ofensiva y canalizar su ataque. El segundo, con 52 divisiones, tuvo la tarea de entregar una mayor profundidad y maniobra a la defensa soviética. Finalmente, el tercer escalón, constó de las reservas operativas, compuestas por 62 divisiones, las cuales tenían la tarea lanzar fuertes contragolpes que obligarían a los alemanes a la defensa o, si las cosas no salían según lo planeado, serían utilizadas para la creación de nuevas líneas defensivas. En el caso del segundo escalón estratégico, es decir, la reserva estratégica, tuvo como tarea contraatacar en el momento oportuno a los contingentes de la Wehrmacht.

Mapa de implementación. Despliegue detallado del Ejército Rojo (en marrón) y principales fuerzas alemanas (en negro). Las unidades con contornos gruesos son reservas estratégicas controladas por el Alto Mando de sus respectivos Países. El 2º Ejército y 24 divisiones en total son la reserva estratégica del OKH. Los Ejércitos 16, 19, 20, 21, 22 y 24, junto con los Cuerpos Mecanizados 21 y 26 son las reservas estratégicas de Stavka. 24th Army y 26MC no son visibles en este mapa. Los ejércitos 13º y 18º soviéticos solo tenían un cuartel general sin tropas en vísperas de Barbarroja. Los cuerpos soviéticos y las divisiones alemanas que no aparecen como parte de un ejército, son reservas operativas a disposición del distrito (más tarde frente) o Grupo de Ejércitos.Obtenido de https://ww2clash.com/dp-41.php

Al atravesar los escalones defensivos cada vez más fortificados, el Ostheer perdió su impulso inicial, lo cual, sumado a los contragolpes y contraataques agresivos y concertados de la reserva soviética, se le llevó a un gran desgaste de sus tropas. También, dio una gran fuerza de maniobra al Ejército Rojo ya que, por ejemplo, el tiempo empleado por los alemanes en superar las diferentes lineas defensivas, daba el espacio necesario a la STAVKA (estado mayor supremo de las fuerzas armadas de la URSS) para para congregar, organizar y lanzar al combate a las reservas estratégicas que frustraron la ofensiva alemana. Ello también trajo consigo que la Wehrmacht no tuviera tiempo para pausas operacionales o retiradas estratégicas que le permitiera recuperar sus fuerzas

Más aún, esto llevó a que los alemanes se adentraran cada vez más en el territorio soviético, extendiendo su línea logística hasta más allá de sus límites y por lo tal apartándolo de sus suministros (Glantz, 1995). Pero aquí es importante mencionar algo ¿Recuerdan el traslado de la industria a los Urales? Esta empresa no sólo permitió a los soviéticos equipar a sus tropas, pues la Wehrmacht esperaba sustentarse de la maquinaria industrial del territorio ocupado en la Rusia occidental. Al no disponer de esta industria, la URSS obligó al ejército alemán a suministrarse desde el Reich, a través de una sobre extendida y estrecha línea logística.

Habría que decir también, para que los alemanes se enfrascaran en tal aventura, se debía de ceder y presentar a los alemanes grandes objetivos, alcanzables a sus ojos, ellos, cada vez más profundos, para que se adentrasen y adentrasen cada vez más en el territorio soviético. Claramente, traería consigo un enorme número de bajas para los soviéticos, principalmente en el primer escalón que recibió el choque de la ofensiva. Por lo tal se debió de sacrificar gran parte del Ejército Rojo en la frontera, todo con el objetivo de colocar al Ostheer en una situación difícil, pero no solo era que quedara vulnerable, era que su situación fuera estratégicamente irreversible.

Siendo así, el Ejército Rojo se enfrascó en un gran número de batallas y contraofensivas agresivas e inmediatas que llevaron al desgaste del Ostheer más allá de todo calculo. Los historiadores, como David Glantz, han resaltado la desconcertante ferocidad de las batallas fronterizas, la importancia de la batalla de Smolensk, y los hercúleos esfuerzos del Stavka para congregar, organizar y lanzar al combate a las reservas estratégicas que frustraron la ofensiva alemana. Esto llegó a tal punto de que antes de la llegada del invierno, en agosto de 1941, la capacidad combativa del Ostheer había decaído hasta un 50%, al mismo tiempo que su cadena logística no podía suplir las necesidades y perdidas de las tropas. Todo ello, aún si alcanzar ningún objetivo de la Directiva 21 y cumplir sus fechas establecidas.

Es cierto que el plan de movilización no se pudo aplicar en totalidad y que la defensa no estuvo totalmente lista para el momento de la invasión, ya que, pese a que la URSS esperaba un ataque, no lo esperaba tan pronto, de tal manera las defensas fueron cogidas tácticamente mal preparadas. Esto sin contar los propios errores que se presentaron en el despliegue soviético. Sin embargo, lo cierto es que desagarró el Centro de Gravedad alemán, a tal punto de que los conductores políticos y militares, cuestionaron la operación. Puede pensarse que como tal esto fue una falla operacional presente en cualquier operación militar, pero lo cierto es que el Ostheer no pudo alcanzar sus objetivos importantes, ni siquiera para finales de otoño.

Avances alemanes hasta el 5 de diciembre de 1941. Del oscuro a claro: del 1941-06-21 a 1941-12-05. Del 9-07- 1941 a 1-09 1941. Del 9 -09-1941 a 5-12-1941

El Estado Mayor alemán no admitió nunca el fracaso, pero ya a mediados de otoño, confidencialmente Hitler aceptó hallarse en un callejón sin salida tanto en materia política como militar. Para estas mismas fechas, los principales administradores económicos de Alemania, como Fritz Todt (ministro de Armamento y Producción Bélica del III Reich), advirtieron a Hitler que no se podía ganar la guerra con la URRS por medios militares.


¿Qué influencia realmente tuvo el invierno?

Pero vale preguntarnos, ¿Qué influencia realmente tuvo el invierno? Para cuando se modificó la coyuntura operacional de Barbarroja y se decidió cargar contra Moscú, a pesar de que no se habían cumplido los objetivos necesarios para hacerlo, como tomar la ciudad de Leningrado y la destrucción del Ejército Rojo, el invierno aún no había llegado. De hecho, cuando inició Taifun el 2 de octubre de 1941, el Ostheer se encontraba ante un clima lluvioso que hizo del terreno un auténtico cenagal que hizo casi imposible mover, por ejemplo, las piezas de artillería necesarias para enfrentar a los T-34.

Cuando llegan las primeras nevadas en noviembre, el frio precisamente congeló los caminos y permitió al Ostheer movilizarse, permitiendo llevar a cabo la ofensiva hasta el 3 de diciembre, donde, por coyunturas del frente, tuvo que pasarse a posiciones defensivas el 5. De hecho, el invierno jugó en estas fechas a favor de los alemanes, pues al momento de terminar la ofensiva sobre Moscú, el Ejército Rojo lanzó un ataque contra las fuerzas del Grupo de Ejércitos Centro, llevándolas cerca del colapso, pero la densa nieve ralentizó su avance, lo que permitió que los alemanes tomaran posiciones defensivas (Glantz, 1995).

Ven y Mira: Locura, ruido, rostros.(Se abre en una nueva pestaña del navegador)


Bibliografía

  • Baez, C (2011) Y llegó el invierno: sobre la batalla de Moscú y las condiciones climáticas de 1941 en el contexto del siglo xx. Historia Actual Online 2011. ISSN 1696-2060
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  • Citino. R (2018). El Modo Alemán de Hacer la Guerra. Ediciones Salamina.
  • Directiva No 21. Obtenida de: https://www.exordio.com/1939-1945/codex/Documentos/directiva21.html
  • Glantz, D (2006)Los fracasos de la historiografía: las batallas olvidadas de la Guerra germano-soviética (1941-1945). Oficina de Estudios Extranjeros, Fort Leavenworth, KS.
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  • Kroener, B, Muller R-D , Umbreit, H (2000) Germany and the Second World War: Volume V: Organization and Mobilization of the German Sphere of Power (Part 1: Wartime administration, economy, and manpower resources, 1939-1941). Oxford University Press.
  • Romero, A (1979) Líderes en guerra: Hitler, Stalin, Churchill, De Gaulle. Tecnos: Madrid.
  • Willies, B (2005). Después de la Guerra relámpago: la transición del ejército alemán hacia la derrota en el este. School of Advanced Military Studies, Vol. 6, No. 4.

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Licenciado en Ciencias Sociales, docente de Historia en la educación básica primaria y secundaria, y educación media en Colombia. Editor y redactor en Guerra Total.

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